La tierra respira

Canva - null copy

La tierra respira. Y eso es una noticia maravillosa.

Desde que empezó el confinamiento a nivel mundial, muchas realidades se han superpuesto y nos han mostrado otra cara de la naturaleza.

Ciudades más limpias, mejor calidad del aire, cielos y calles con menor movimiento de tráfico aéreo y rodado -favorecido por la reducción de vuelos y la disminución de desplazamientos diarios al trabajo-, sonidos ambientales procedentes de la naturaleza, como el canto de los pájaros. Hasta las explanadas de tierra han visto brotar vegetación.

Se aprecia el silencio y no es que antes los pájaros no cantaran, es que ahora los oímos.

Lo mismo ha sucedido con las especies animales. El cese de actividad humana nos está sorprendiendo con estampas inauditas.

La naturaleza recupera las calles vacías

En Italia, los canales de Venecia se han limpiado y en sus aguas de color azul claro se pueden ver peces, ahora que los turistas no se pasean en góndola.

A medida que las personas se han retirado a sus hogares, las especies animales han aprovechado que ahora somos los humanos “los que estamos enjaulados“ para reclamar y explorar las calles vacías de algunas de nuestras ciudades más grandes y de lugares vedados.

Recientemente, la agencia AFP recogía en su sección de fotografía una galería de imágenes con animales nunca vistos en calles de grandes ciudades: gamos en el este de Londres, monos tamarinos en Medellín, mapaches en Nueva York, chacales en Tel Aviv, pumas en el centro de Santiago de Chile, langures grises en Ahmedabad, India.

Galería de imágenes_APF
Galería de imágenes publicada en Twitter por la agencia AFP.

Es sorprendente y extraño, sí, pero también significativo.

Concienciarnos y cambiar hábitos diarios

El tiempo de confinamiento será recordado en parte como un periodo de observación, en muchos casos a través de ventanas y balcones, en el que nos hemos dado cuenta de cómo se comporta la naturaleza a nuestro alrededor y cómo nuestro modo de consumo y estilo de vida nos aboca a una deriva ambiental.

Si algo ha demostrado esta crisis sanitaria es que se pueden cambiar muchas cosas.

Emerald Lake
Lago Esmeralda, Montañas Rocosas, Canadá.

De alguna manera, la situación creada por la pandemia nos está dando una oportunidad de ser conscientes de la importancia de proteger y respetar el medio ambiente, y respetar a las especies con las que compartimos el planeta, de ser más conscientes de nuestra propia vulnerabilidad y de aprender a vivir con lo que necesitamos para garantizar la sostenibilidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: