Vacaciones en el pueblo

El inicio del confinamiento en el mes de marzo aventuraba que este año las vacaciones de verano iban a ser diferentes. Y lo están siendo. Los viajes fuera de nuestras fronteras se reducen drásticamente; las aglomeraciones playeras en muchos casos se descartan por lo que algunos lugares, principalmente del sur y el Mediterráneo, desparecen de las quinielas de posibles destinos. Aflora, por tanto, el turismo rural, ese viaje de interior a esas pequeñas maravillas escondidas en los pueblos. Por eso, este verano el turismo rural (no en toda España) está viviendo un impulso importante mientras grandes ciudades se encuentran desiertas de foráneos.

Pero, si algo ha revivido son las vacaciones en el pueblo. Es un flashback a los años 70, una vuelta a la infancia donde, tras el final del curso escolar, muchos hacían la maleta para pasar esos meses con los abuelos o para abrir la casa heredada que rezuma historia. Esta dinámica ha permitido recoger imágenes de pequeñas localidades, que en invierno apenas tienen habitantes, con decenas de niños y adolescentes jugando, corriendo, volviendo a los juegos tradiciones, eso sí sin abandonar las nuevas tecnologías allá donde la cobertura lo permite; con los bares multiplicando las tertulias de padres y mayores, donde la inmediatez no es importante ni la actualidad, salvo raras excepciones como la marcha del Rey Emérito, forma parte de las conversaciones.

Los niños, los adolescentes son, en muchos casos, los grandes responsables. Por ello, desde hace meses, se ve movimiento en las casas que llevan meses cerradas. Se compran sombrillas, en algunos casos la piscina portátil, los arcones se encienden, se sintonizan los televisores y la limpieza en los fines de semana previos se multiplica.

La vuelta al pueblo supone crear pandillas de verano, de hijos y nietos de habitantes en la diáspora, donde las jornadas comienzan tarde, a media mañana, donde el río sustituye en muchos casos a la piscina. Unas horas de chapuzones donde los padres no tienen que estar pendientes, más allá de la temperatura del agua, y donde los jóvenes recuperan los juegos de cartas, los largos paseos en bicicleta -aunque algunas ahora ya son eléctricas- juegos colectivos como el escondite, ‘polis y cacos’, las ‘trastadas’ con las ranas, sapos e incluso la pesca, al modo tradicional, es decir, a mano, de truchas o demás peces que se les acercan.

Echan de menos, al igual que sus padres, el calendario de fiestas patronales de la comarca que permitían un recorrido, casi diario, por la zona, con reencuentros con amigos de antaño, con conversaciones perdidas en el tiempo o con esos bailes en el ‘prao’ donde descubrieron, por primera vez, que “la noche confunde”.

Más económicas y saludables

Las vacaciones en el pueblo también tendrán una vertiente económica. Son mucho más baratas, algo que lamentarán muchos establecimientos hosteleros, porque la casa es propia, los encuentros, en muchos casos, se producen en ella, al pie de una chimenea, de una bodega; las salidas nocturnas se reducen a otras opciones como ir al bar del pueblo (más económico), hacer pequeñas hogueras donde ir conociéndose, recorrer en bicicleta los rincones del pueblo, todo ello, eso sí, con una pequeña dosis de whatsapp para mantener el contacto con los ‘amigos del invierno’.

Jóvenes haciendo deporte en el frontón de El Rasillo (La Rioja).

Son, además, unas vacaciones más saludables. El contacto con el medio ambiente es constante; el coche permanece aparcado durante días, salvo para hacer la compra; las caminatas por esas sendas que hace años no se visitan y que vuelven a descubrirse son diarias; los más jóvenes hacen constantemente deporte y…. esos productos de proximidad, de la huerta del vecino, los huevos de sus gallinas, la carne del ternero o del pollo que ha criado con mimo. Es un verano en el que la España Vaciada deja de estarlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: