Vente a vivir a un pueblo a golpe de click

Valoria la Buena es conocido por ser el lugar de nacimiento de la madre de Amancio Ortega, el empresario más rico de España y uno de los mayores del mundo. Este nombre forma parte también de las fotografías de cada verano porque es, a su vez, la denominación de uno de sus yates de recreo. Pero, sobre todo, esta pequeña localidad de apenas 600 habitantes de la provincia de Valladolid forma parte de los 45 municipios que buscan nuevos moradores a través de la web ‘Vente a vivir a un pueblo’.

Se trata de un proyecto ‘disruptivo’, como exigen los tiempos, en los que te ayudan a encontrar, por toda la geografía española, el pueblo ideal para resetear tu vida. Y detrás de ello, hay un alma que supo ver que la covid-19 iba a generar un cambio muy importante en la forma de entender la calidad de vida.

Ramón Pradera entró durante cinco años en nuestras casas cada fin de semana como presentador de los informativos de Antena 3. Su siguiente proyecto fue recorrer la hoy conocida como ‘España Vaciada’ a través de una Harley-Davidson para descubrirla y concienciar de que la conducción y el alcohol son incompatibles.

Esa ruta fue el momento donde atisbó las joyas que encerraba España, al tiempo que confirmó que el destino abocaba al mundo rural a una despedida si no se actuaba de una manera firme y decidida. “Muchos piensan que un pueblo solo es un hotelito rural con encanto, una gastronomía suculenta y unos caballos para dar un paseo por la sierra. Pero su verdadera esencia, que es la calidad de vida que guardan, no la han enseñado”, asegura en un reportaje en la revista Traveler.

‘Vente a vivir a un pueblo” se ha convertido en una guía, con mapas, vídeos, donde se recoge toda la información útil (colegios, cercanía a ciudades, conectividad, servicios públicos, etc..) que ayude a decidirse a los cientos de españoles que, tras la pandemia, están sopesando dar un giro en sus vidas y mudarse al entorno rural.

Quizás, ahora, es el momento de decidirse. Más de un año de pandemia, confinamientos, restricciones, miedos, son motivos más que suficientes para apostar por el teletrabajo y dejarlo todo para vivir en un pueblo, lugares donde la hospitalidad, la cercanía al medio ambiente y la calidad de vida están aseguradas. Bienvenida la slow life.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: